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El maridaje, un gusto al paladar

Dentro de la cultura gastronómica, el vino es considerado un elemento de suma importancia en cualquier mesa. Por lo tanto, su producción y protagonismo en la gastronomía se ha convertido en una tradición.

Como producto del auge culinario gastronómico surge el maridaje, donde cierto alimento o plato es combinado con el vino para realzar su gusto al consumirlo.

El arte de combinar alimentos de esta manera permite ampliar en gran medida el gusto por la comida, siendo el vino el principal actor. De este modo, es posible distinguir ciertas combinaciones y tipos de vinos en particular.

¿Qué es el maridaje?

Como su nombre lo indica, el maridaje es definido como un proceso en el cual, un alimento se une a una clase de vino en particular. Esto con el fin de ofrecer una experiencia culinaria de sabores nueva y exquisita.

Para los amantes del vino y profesionales, la combinación de esta bebida con ciertas texturas y sabores es un arte gastronómico. Así pues, el maridaje es considerado todo un tema de relevancia culinaria.

De hecho, dentro del maridaje no existe un único plato, al contrario, existen diferentes clases de alimentos que pueden ser combinados. Además, las corrientes gastronómicas juegan un papel primordial en este arte, por lo que el maridaje siempre varía.

Historia del maridaje

Para comprender la historia del maridaje, es necesario conocer el origen del vino en España.

La influencia culinaria del vino inicia en el siglo XIII, con el trabajo de Henri D’Andell: “La bataille des Vins”, donde fue posible clasificar el vino dependiendo de su origen geográfico. A partir de ese momento, inició la travesía del vino en medio de una sociedad influenciada por problemas entre la aristocracia, burguesía y el clero en relación a su calidad y cantidad consumida.

En el siglo XVII, el vino se da a conocer como una bebida placentera característica dentro de una buena comida, lo cual da inicio a una época en que la cantidad de esta bebida posee menos importancia que la calidad. De esta manera, el vino es acuñado por las diferentes sociedades de diversas formas hasta que en el siglo XX es concebido como un acompañante para los alimentos.

Se trata de un “boom” dentro de la cultura gastronómica, sujeto a normas de uso y ciertas costumbres en relación al vino y la gastronomía, dando lugar al maridaje.

 

 ¿Cuál es el mejor de los maridajes?

El objetivo del maridaje se basa en combinar el vino con diferentes platos o alimentos, pueden ser de sabor fuerte o ligeros. Dentro de la cultura gastronómica, existe una amplia variedad de combinaciones, que dependen del gusto y la forma de prepararlo para cada comensal.

En el maridaje, es posible recomendar ciertas combinaciones entre diferentes tipos de vinos y alimentos. Entre ellas:

Quesos

Por norma general, los quesos tanto grasos como tiernos se combinan a la perfección con vinos blancos, ya sean secos ligeros o con cuerpo. En cambio, para los quesos curados se recomiendan los tintos maduros y potentes.

Por último, en lo que respecta a quesos con fuerte sabor, aroma o azules, los vino tintos ligeros y afrutados son la mejor opción.

Pescados

Para ofrecer una experiencia culinaria agradable, los pescados se deben combinar con vinos rosados y/o blancos secos ácidos. Por su parte, los pescados catalogados como grasos se acoplan con los tintos ligeros y blancos mediterráneos.

Postres dulces

La mejor opción a la hora de degustar un plato dulce es un vino dulce, ya sea la mistela, la malvasía y/o el moscatel.

Mariscos

El vino por excelencia para acompañar un buen marisco es el blanco, ya sean dulces, pasados por barrica, rosados, ácidos y secos o florales.

Carnes

En lo que respecta a carnes blancas, la compañía perfecta es un vino blanco seco, nunca ácido. Mientras que las carnes rojas maridan exquisitamente con un vino maduro y curtido.

Para las llamadas carnes rojas, lo que combina mejor es el maridaje con el vino tinto, lo que buscamos es este tipo de maridaje es que sea un vino con alta concentración y de gusto potente, Para las carnes son salsa tenemos que escoger un tipo de vino que sea criado en barrica y bastante viejo. Las carnes blancas lo maridaremos con un vino tinto no muy robusto aquí combina la variedad tempranillo semicrianza. Y para las carnes blancas sencillas escogeremos un chardonnay joven.

Legumbres

En muchos casos, la combinación del vino con esta clase de plato varía según la persona. Sin embargo, lo más común es acompañarlo con el vino tinto.

Frutos secos y encurtidos

Se acoplan a la perfección con los vinos generosos, es decir, aquellos que presentan un aumento en el grado de alcohol y que mantienen su condición de origen 100%.

Arroces y paellas

Existen dos alternativas para degustar estas comidas. Primero, los tintos con bajos grados de alcohol.

Por otra parte, los vinos blancos secos y ligeros, que no son muy dulces -pues pueden modificar desfavorablemente el sabor de la comida-, pero que presentan aroma frutal.

 

El Maridaje en Terra Alta

Dentro de la Terra Alta de Catalunya, se encuentra una amplia variedad de vinos de Denominación de Origen.

Como resultado de la evolución gastronómica en España, en Catalunya ahora es posible degustar el maridaje de diferentes recreaciones de platos tradicionales y vinos. Entre los más recomendables se encuentran:

Cuando se trata de platos fuertes como el fricandó de ternera, el mejor acompañante es un vino tinto de larga crianza con variedad cabernet y sauvignon como Mon iaio Sisco de Celler Josep Vicens y Mon Pare de Vinyes del Convent

Una de las delicias más populares en Catalunya es el bacalao con sanfaina, el vino que mejor acompaña al bacalao son los blancos melosos con mucho sabor y cuerpo, pasado por barrica como Llagrimes de tardor de Celler Sant Josep vins, y también quedan muy bien la variedades merlot, tempranillo o garnacha blanca tan típica de la Terra Alta

A la hora de acompañar los calçots es indispensable contar con un vino que permita refrescar con mayor intensidad el sabor de la salsa y la cebolleta, como los vinos blancos afrutados.

La perfecta compañía para aperitivos como las aceitunas arbequinas, Merian blanco de Celler Tarroné, Vinyes del grau de Celler Josep Vicens, Dos germans de olis i vins Rosendo Esteve, de buena estructura, jóvenes y afrutados.

Setas

Hay que tener en cuenta que los vinos con sabores muy intensos, así como los dulces, es preferible evitarlos si queremos equilibrar su sabor con las setas. Por eso reservas y grandes reservas quedan fuera del maridaje.

La variedad merlot maridan de una manera perfecta con setas de sabor fuerte como el Merian negro de Celler Tarroné. Mientras, para otras setas más suaves, destacamos las variedades de sauvignon blanco o chardornnay como el Prohom negre de Coma d’en Bonet o Vila- closa chardonnay de Celler la botera…

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